EL FUNDADOR
ENTRE LA ESCULTURA Y LA MEMORIA.
Eccentric Manor fue fundada por una artista china durante sus años de estudio de escultura en los Estados Unidos, una época marcada por la distancia, el desplazamiento cultural y una creciente fascinación por cómo la emoción podía existir físicamente a través de los objetos.
Trabajando principalmente con el estudio de la forma, la textura y el material, se sintió atraída por el peso emocional silencioso que ciertos objetos llevaban: la forma en que un anillo podía preservar la intimidad, o cómo un solo detalle visual podía transportar inmediatamente a alguien a una persona, un momento o una versión de sí mismo.
El primer anillo con forma de ojo no comenzó como un producto, sino como un experimento personal, un intento de transformar la mirada humana en algo tangible. Lo que comenzó como un estudio escultórico de la identidad y la presencia emocional evolucionó gradualmente hacia objetos portátiles diseñados para contener la memoria, la conexión y el sentimiento en forma física.
Con el tiempo, esos objetos se convirtieron en Eccentric Manor.